Carmela Muñoz i Esther Solé Alarcón EN RESiDENCiA en el Instituto La Bastida

La danza de las desposeídas (aproximación) se basa en una práctica danzada que triangula en torno a tres elementos fundamentales: “la escuela bolera” (una de las disciplinas tradicionales que conforman la danza española), la danza actual (término tomado de la danza experimental argentina de los años 60, con el interés de nombrar una práctica danzada y contemporánea que sea experimental y experiencial y que se cuestione a sí misma con anhelo de transformación), y el concepto de invocación, con un interés en el espacio misterioso, invisible y ritual que contiene la danza. De este modo, el punto de partida para el proceso de creación EN RESIDÈNCIA lo concebimos bajo la noción del concepto Invocación que la RAE define como: “llamada en solicitud de ayuda de manera formal o ritual”.


¿A quién hay que llamar? ¿Quiénes son nuestrxs referentxs?
¿Qué entidades debemos invocar?
¿Qué cuerpos, qué presencias, qué ausencias rondan nuestros bailes?
¿Y con qué propósito? ¿Qué pueden nuestras danzas?


Proponemos abrir un tentáculo de nuestro sistema de investigación que nos permita ponernos en relación con el contexto de un grupo de instituto, compartiendo herramientas, dinámicas, mecánicas y archivos para generar un lugar de florecimiento en el acto artístico. Un espacio de toma de posición respecto a la práctica de la danza en el que poder afectar y sentirnos afectadas.