Fito Conesa es artista y programador. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, ha trabajado impartiendo y elaborando talleres para el departamento educativo de la Fundación ‘la Caixa’. Trabajó como director de arte de la campaña «Santo Domingo Verde» para el Ayuntamiento de Santo Domingo (República Dominicana) y formó parte del equipo tutorial de la Sala de Arte Joven (2012).

Sus trabajos se han expuesto en diferentes museos y festivales como Oslo Screen Festival 2010, Barcelona Loop Fair 2009-2012, Festival Internacional de Poesía de Barcelona, Centro Cultural Español de la República Dominicana, Matadero Madrid, CaixaForum (Lleida, Tarragona, Barcelona).

Ha participado en varias publicaciones, como Zeitgeist: Variations & Repetitions (Save as… publications, 2010), Unique Window Display (Loft Publications, 2009) y Suite for Ordinary Machinery (Save as… publications, 2008). Con esta última pasó a formar parte de los fondos de la biblioteca de la Tate Modern (Londres), el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofia y el MACBA.

Desde 2014 hasta el otoño de 2017 dirigió y coordinó Habitación 1418, el proyecto del CCCB y el MACBA para jóvenes de 14 a 18 años.
 

STATEMENT

Siempre necesito situarme, ubicarme y casi diría que geografizarme solo por el hecho de saber dónde estoy y adónde quiero evitar llegar. Esa es la premisa de la que parten mis propuestas, entre el urbanismo y el psico- de andar por casa, siendo consciente de que pasar la frontera está más relacionado con el uso preventivo de pastillas que con transgredir la Zona 2 de mí T-10 del metro.

Obsesionado con la comunicación, con lo desconcertante de las segundas lecturas y lo sobreentendido, me basto con un par de paréntesis y dos acentos divergentes para tricotar un nuevo lenguaje.

El idioma del planeta en el que Duchamp jugaba a ser Rrose Sélavy y Yasumasa Morimura, la hermana bastarda de Cindy Sherman.

Me interesa más hacer de una sonrisa un “event(o)” y de una mirada desafiante un discurso cinematográfico que pasar horas pensando en balde y generando discursos cuya finalidad simpatiza con el hacinar, apilar o apelotonar.

Aún recuerdo el día en el que tras un movimiento brusco de vértebras algo sonó a metálico, me asusté y sin pensarlo clavé los ojos en los de mi madre buscando alguna explicación a tal acontecimiento, dando por hecho que confeccionamos con el mismo patrón, pero por entonces aún era un monólogo, un ruido escondido.

Hay mil maneras de generar política y mil formas de detonar una bomba…, en ocasiones basta con un gesto micro para activar el mecanismo primario que nos pone en alerta.

Biografía realizada el año 2018