Mar Arza EN RESiDENCiA en el Instituto Narcís Monturiol

PECES DE ESTIMA

Mi propuesta para el Instituto Narcís Monturiol gira en torno a un tema artístico básico: la idea de “paisaje”. Este concepto, que puede parecernos sencillo y familiar, es el punto de partida en la reflexión sobre el lenguaje y sus formas orales y escritas. Ello nos lleva al origen de la representación de los signos escritos, observando en paralelo la imagen y el texto. Después de un proceso de experimentación libre con letras, palabras y versos para descubrir la poesía como herramienta para la expresión, regresaremos a la idea de paisaje para ensanchar sus límites de representación. Entonces crearemos un trabajo artístico para tener en consideración una reinterpretación de este tema observando textos como pinceladas conceptuales. En este proceso transformaremos representaciones literales de la realidad en una proyección literaria para entender mejor el concepto de metáfora como parte intrínseca de nuestro trabajo creativo.

Mar Arza

 

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Tríptico: papel de abacá, agua de mar, palabras recortadas, red, arena, todo encolado sobre madera, 300 x 120 cm

Peces de estima es un tríptico escultórico-pictórico que reflexiona sobre la relación entre paisaje y escritura a partir de pinceladas de palabras recortadas de libros de viejo que componen poéticamente frases en que se relaciona la emoción con el mundo del mar y la pesca. Las palabras nadan sobre un fondo de papel tratado con agua de mar.

El tríptico Peces de estima retrata el oleaje sinuoso del vaivén, del sentimiento en tres tiempos diferenciados de intensidad.

La pulpa blanca de fibras de abacá teje un mar blanco y texturado con la huella de la red y el recuerdo de la espuma. La pulpa tostada de las demás páginas –recortadas de los libros de viejo– dibuja una isla de calma en medio de este paisaje imaginario puntuado por pequeños poemas. Una silueta, un banco de peces-amor en potencia buscando el tamiz de la lectura que lo abaste y lo sitúe en orden.

Un contraste de tonalidades que encuentra el equilibrio en los recortes diseminados por toda la tela componiendo las más bellas frases fruto del relato laborioso, fortuito y en cualquier caso paciente, de todas las manos y mentes colaboradoras.

La elaboración artesanal del papel dio la clave para preparar esta escenografía de azar donde rescatar las frases entre la inmensidad del vocabulario, donde la escritura representa la selección de un mar de palabras al alcance. La red (literal y metafórica) conlleva el rescate de la pulpa de papel dispersa en el agua de mar junto con la elección de palabras, como un cedazo que las extrae del olvido. La frase clave, peces de estima, se sitúa en la tercera pieza, como un recordatorio de todo lo que como un anzuelo nos engancha a la vida.