Bailarina, coreógrafa y curadora, Bea Fernández (Ponferrada, 1968) colabora con artistas como Carmelo Salazar en procesos de investigación y creación de piezas que inciden muy profundamente en el movimiento del cuerpo. Es cofundadora del colectivo Las Santas junto con Mònica Muntaner y Sílvia Sant, con quienes abrió La Poderosa-Espacio para la Danza y sus Contaminantes. Interesada por los conceptos espacio, tiempo, cuerpo e identidad, su proyecto pretende trabajar la conciencia de lo que hacemos inconscientemente (hablar, movernos en la vida cotidiana) como herramienta de transformación. Bea nos ha hecho llegar este texto de presentación:
“Desde muy niña sentí un gran deseo por bailar, así que me licencié en Danza y Coreografía en el Instituto del Teatro. Poco después estaba bailando profesionalmente con Danat Danza, dando vueltas por el mundo, de teatro en teatro, de lo que aprendí mucho y me agoté otro tanto.
Viví y estudié una temporada larga en la Gran Manzana, y eso ha significado un antes y un después en todo, vida y profesión.
A partir de ese momento comencé a colaborar con otros artistas y a hacer mi propio trabajo, en especial con Carmelo Salazar, que se ha convertido en una constante en mi camino, con el desarrollo de procesos de investigación y la creación de piezas que inciden muy profundamente en cómo se mueve un cuerpo.
Soy cofundadora de Las Santas junto a Mónica Muntaner y Sílvia Sant, con las que pusimos en marcha La Poderosa-Espacio para la Danza y sus Contaminantes, un proyecto que, después de 16 años, sigue vivito y coleando, agitando nuestro entorno más inmediato.
Después de haberme sumergido durante unos años en la memoria del intérprete y el cuerpo del bailarín como archivo vivo de las obras de los otros, con piezas como Los que se ven entre sí, Tres personas todos, los cuerpos y Restos de mis series, he estado desarrollando Muy experimental por medio de laboratorios y encuentros entre estudiantes y profesionales, poniendo en juego herramientas que activan percepción, atención y decisión en la escena y en tiempo real.
De estos años de investigación nació Este lugar, en colaboración con Oihana Altube y Clara Tena.
Actualmente, estoy haciendo una práctica de transmisión de conocimiento y partitura de uno de mis primeros solos (escorzo) a Marina Colomina, que pretende reunir dos miradas artísticas y coreográficas intergeneracionales y reavivar experiencias desde la acción.
En estos momentos, mi foco de atención está en Estela, un bebé de 3 años que me ha cambiado la vida, y desde ahí practico el multifoco y la atención dispersa, algo que me interesa sobremanera”.
Presentación actualizada en setiembre del 2019